PARA RESOLVER LA DECADENCIA HUMANA SE NECESITA QUE EL “HOMO SAPIENS” EVOLUCIONE HACIA EL “HOMO INTELLIGENTIA”.
(Se puede difundir)
PARA RESOLVER LA DECADENCIA HUMANA SE NECESITA QUE EL “HOMO SAPIENS” EVOLUCIONE
HACIA EL “HOMO INTELLIGENTIA”.
Este artículo originalmente pretendía ser de lectura previa a la de la nueva edición en la Web del libro “Alfabeto del Pensamiento y Cosmosociedad” (APyCS), para que le sirviera de presentación y de entendimiento. Se ha ido, no obstante, ampliando y matizando su contenido adaptándose a una de las ideas básicas del libro, tal y como figura en su título. Se accede al artículo y al libro, con descarga gratuita, desde la siguiente página Web:
Í N D I C E D E L A R T Í C U L O
A) ALFABETO DEL PENSAMIENTO Y SITUACIÓN DE LA HUMANIDAD.
1. BREVE INTRODUCCIÓN AL ALFABETO DEL PENSAMIENTO
1. 1. Existencia del Alfabeto del Pensamiento (AP)
1.2. Confirmación científica del Alfabeto del Pensamiento
1.3. Representación del AP
2. OPORTUNIDAD HISTÓRICA DE LA APARICIÓN DEL AP
2.1. Estado de la Humanidad
2.2. Hay que emerger de la situación actual
B) MANIFESTACIÓN Y GÉNESIS DE LA DECADENCIA HUMANA.
3. SITUACIÓN DE PARTIDA PARA ENTENDER LA DECADENCIA HUMANA
3. 1. Partimos del homínido “Homo sapiens” actual que evolutivamente somos
3.2. Anotamos aquí las siguientes distinciones que aparecen en el artículo
3.3. El rechazo de la Tierra al Cielo
4. CAUSAS ORIGINALES DE LA DECADENCIA HUMANA
4.1. El Sistema Solar y su encarnación en la Tierra
4.2. La Psicología de C. G. Jung y la naturaleza del pensamiento
4.3. Desviaciones producidas como consecuencia de la encarnación celeste
C) EVOLUCIÓN HUMANA HACIA EL “HOMO INTELLIGENTIA”.
5. VISIONES MÁS ALLÁ DE LA CONCIENCIA DEL “HOMO SAPIENS”
5.1. Consideraciones que nos orientan hacia más allá de yo
5.2. La evolución de yo a yo
5.3. Del homínido terrestre al Hombre Cósmico
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A) ALFABETO DEL PENSAMIENTO Y SITUACIÓN DE LA HUMANIDAD.
Presentamos inicialmente el “Alfabeto del Pensamiento” (AP), pues estará presente en este artículo y es además el fundamento que guía el libro “APyCS”. Le seguirá una descripción del estado de decadencia de esta humanidad, teniendo en cuenta las ideas que se derivan del libro, acompañada de la necesidad de su resurgimiento.
1. BREVE INTRODUCCIÓN AL ALFABETO DEL PENSAMIENTO
El libro “Alfabeto del Pensamiento y Cosmosociedad” tiene 512 páginas dedicadas al AP. Lo que vamos a hacer pues seguidamente es esbozar una breve explicación, que permita comprender mejor el artículo y el libro. En éste se promueve la evolución del “Homo sapiens” al nuevo homínido, que es conocido científicamente como “Homo intelligentia”. He explorado diversas soluciones para resolver la decadencia, pero finalmente creo que la definitiva es la que se ofrece aquí a los problemas de decadencia existentes en esta humanidad del “Homo sapiens”.
1. 1. Existencia del Alfabeto del Pensamiento
Hay algo universal que está ahí y que origina manifestaciones comunes en las diversas culturas, en los distintos lugares y a lo largo de la Historia. Es necesario descubrirlo, porque si lo hacemos, habremos encontrado aquello original que buscamos para armonizar la vida en la Tierra. Eso que está ahí y que genera pensamientos básicos comunes es la manifestación de la universalidad del Alfabeto del Pensamiento, cuya existencia se comprueba en el Cuadro1.

Cuadro 1. Existe el Alfabeto del Pensamiento.
1.2. Confirmación científica del Alfabeto del Pensamiento
El paradigma que se presenta en el libro tiene una concepción distinta a la de la Teoría Física de Supercuerdas, pero presenta con ésta coincidencias básicas. Se afirma en dicha teoría, que el mundo que conocemos procede de las ondas emitidas por las cuerdas vibrantes de un Gran Círculo; sus vibraciones esenciales generan todas las partículas existentes; ver el Cuadro 2 siguiente:

Cuadro 2. El Alfabeto del Pensamiento y la Teoría de Supercuerdas.
Podemos afirmar, en suma, que es como si existiera comparativamente un “Gran Instrumento Musical Circular”, al que llamamos aquí Alfabeto del Pensamiento. Éste emite, por medio de los arcos o “cuerdas musicales” que lo componen, las vibraciones esenciales generadoras de todo lo existente.
Dicha concepción se descubre en el libro de una manera directa e independiente de la Teoría de Supercuerdas. Diremos además que las vibraciones esenciales, que aquéllas arcos-cuerdas emiten, se expresan también en la Conciencia Humana por medio de 22 pensamientos alfabéticos, o pensamientos básicos comunes (pa), generadores de todo lo que pensamos. Lo hacen según las 4 Dimensiones de la Conciencia: Personal con 7 pa, Social con 7 pa, Cósmica con 7pa y Absoluta con 1 pa.
1.3. Representación del AP
Sentimos que cuando un instrumento musical emite la vibración sonora “do” se genera la vibración mental correspondiente a dicha nota escrita “do”. También al pronunciar con su correspondiente vibración las palabras escritas, que aparecen seguidamente, se “escuchan” las vibraciones de los 22 pensamientos alfabéticos. El compositor de la música cósmica, como figura en el libro, es el número π. Las palabras sonoras, que aparecerán también en el Cuadro 3, son las siguientes: Ideal, Idea,.., Consumación, Perséfone:
LOS 7 PENSAMIENTOS ALFABÉTICOS PERSONALES
Ideal.1 e Idea.2
Enlace.3 y Verificación.4
Unión.5 y Estabilización.6
Atención.7
LOS 7 PENSAMIENTOS ALFABÉTICOS SOCIALES
Avance.8 y Límite.9
Involución.10 y Evolución.11
Retroacción.12 y Desintegración.13
Purificación.14
LOS 7 PENSAMIENTOS ALFABÉTICOS CÓSMICOS
Eclosión.15 y Transubstanciación.16
Comunión.17 y Desprendimiento.18
Individuación.19 y Resurrección.20
Consumación.21
EL PENSAMIENTO ALFABÉTICO ABSOLUTO
Perséfone.22-0

Cuadro 3. El Círculo Original y los 22 pensamientos alfabéticos.
2. OPORTUNIDAD HISTÓRICA DE LA APARICIÓN DEL AP
Los pa están ahí desde el origen de los tiempos incidiendo sobre la vida en la Tierra y así han encarnado en la especie humana determinando su vida y su evolución. Dicha encarnación ha ido perdiendo su naturaleza original debido a la acción de efectos externos, desviándose de aquélla. Lo que estamos tratando con los artículos y con el libro es que se recupere la virginidad original, corrigiendo la desviación humana. Ahora es el tiempo de hacerlo con la aparición del AP.
2.1. Estado de la Humanidad
La vida humana ha sobrevivido a lo largo de su historia frente a estas grandes catástrofes: glaciaciones, inundaciones, epidemias, guerras, etc. Actualmente se encuentra en una situación distinta a las vividas hasta ahora: cambio climático, virus, grandes guerras, exterminios masivos, arsenales atómicos, guerra bacteriológica, contaminación, etc. Hay, por tanto, una gran diferencia entre el pasado y el presente; ahora hay catástrofes que son provocadas por el hombre y son de una magnitud de exterminio.
Económicamente, nos encontramos inmersos en un proceso de Derrumbamiento Socioeconómico de la Sociedad de Alto Consumo en Masa, considerada por W.W. Rostow como la 5a Etapa Económica Histórica de la Humanidad. Dicho derrumbamiento aparece pronosticado en 1.986 en mi libro de Macroeconomía, por lo que cabe pensar que no ha sido casual la crisis de 2.008, sino seguramente provocada para evitar un mal mayor. Estamos viendo además, que no sabemos afrontar la situación creada y que sus consecuencias globales siguen siendo desconocidas.
En el libro de Macroeconomía del autor pág. 358 se dice: “…Hay, no obstante, la siguiente coincidencia general: si se mantienen las directrices actuales, la estructura económica mundial existente se derrumbaría a mediados del S.XXI…”.
Consecuencias en la vida humana
Lo anterior provoca en el hombre desesperanza, miedo e impotencia, para los que no encuentra refugio. Los políticos están desbordados e impotentes, las religiones solo dan cobijo aparente a sus creyentes, las organizaciones sociales atienden solamente a sus adeptos y las sectas religiosas engañan a sus seguidores. Son muchísimos los hombres que buscan y muchos encuentran alivio en los grupos sociales; pero son pocos los denominados pobres de espíritu que perciben los engaños y siguen buscando.
Todo se muestra confundido en la situación actual: se persigue al narcotraficante cuando el problema está en la demanda de droga, se aumenta más y más el armamento de destrucción masiva porque el presunto enemigo lo hace, no se confía en la Política que está sumida en la corrupción, se subvierte y se desgarra la relación en la pareja, no se corrigen las causas de las depresiones, se recurre al aislamiento egocentrista negando la dimensión social de la existencia y amparándola en Internet, etc.
2.2. Hay que emerger de la situación actual
Hay que emerger de aquella situación generalizada destructiva. Ya se hizo en las otras cuatro Etapas Históricas anteriores. Para conseguirlo es imprescindible generar una nueva perspectiva del pensamiento que nos guíe en el tránsito y establecimiento de la siguiente 6ª Etapa Económica Histórica de la Humanidad, a la que denomino Cosmosociedad.
A todos los hombres, pero inicialmente a quienes siguen buscando y no encuentran me dirijo en el libro. En sus corazones laten los pétalos de una flor que tiene que ser polinizada, para que su fruto se ofrezca a toda la Humanidad. Es una inmensa tarea, lo sé, pero es necesaria no solo para sobrevivir, sino para que seamos la vida cósmica que tiene que extenderse desde el Planeta Tierra. Para ello, es necesario que aflore el sentimiento de Cosmosociedad que llevamos dentro; démosle nuestro beso liberador.
Aspiremos a la sociedad nueva Cosmosociedad
La Cosmosociedad no es una sociedad renovada de la actual, sino que es vivir la experiencia a la que aspiramos desde el fondo de nosotros mismos, como expresión de los sentimientos profundos de nuestra especie humana. Es a lo que de verdad estamos realmente aspirando, es lo que estamos buscando. La rechazamos también, porque creemos que no se puede alcanzar. Éste es el momento histórico para lograrlo y colmar así nuestras aspiraciones a una vida distinta.
Tendrán que renovarse nuestras demandas actuales, lo que obliga a la necesaria Revolución en la Conciencia. No podemos seguir sintiendo y pensando como hasta ahora. La clase de pensamiento actual es la que nos está conduciendo a la decadencia. Si todo continuara igual o si introducimos cambios con el mismo sistema de pensamiento presente, aquella desviación decadente aumenta de forma exponencial, como de hecho está sucediendo. ¡Lo que se obra suele estar en función de cómo se piensa!
La fuente creadora
No podemos recurrir, por tanto, a las experiencias históricas de sistemas de pensamiento, que el tiempo ha ido erosionando o haciéndolos desaparecer. Tenemos que abrirnos entonces a lo más puro y original posible. Para emerger de la situación actual, después de su derrumbamiento, hay que sembrar ya el pensamiento original que en el libro se ofrece. Mediante esta Purificación de la Mente se alcanza la Cosmosociedad. Habremos evolucionado entonces, de ser “Homo sapiens” a ser "Homo intelligentia".
Por ello, fundamentaremos nuestro propósito en la fuente de conocimiento más original concebible, que es el Alfabeto del Pensamiento. Éste ha sido descubierto y se ofrece en el libro. Nos irá guiando en nuestro camino; pero recordemos también que decía el poeta español A. Machado: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. Las creencias que guían el camino aparecen en el Manifiesto Cosmosocial del Cuadro 4.

Cuadro 4. Alfabeto del Pensamiento y Libertad.
B) MANIFESTACIÓN Y GÉNESIS DE LA DECADENCIA HUMANA.
Para iniciar el camino con el que se supera la decadencia, tenemos que saber de dónde partimos en la actualidad, lo que se ve en el Apartado 3, y cuáles son las causas originales de la misma, como se ve en el Apartado 4.
3. SITUACIÓN DE PARTIDA PARA ENTENDER LA DECADENCIA HUMANA
Somos un homínido más en la escala evolutiva, cuyo sucesor es el “Homo intelligentia; tenemos pues que conocer bien la decadencia del “Homo sapiens” para corregir sus causas y que quede diáfano el camino evolutivo, que mostramos en el Cuadro 5.

Cuadro 5. El camino hacia el “Homo intelligentia.
3. 1. Partimos del homínido “Homo sapiens” actual que evolutivamente somos
Estamos acostumbrados a sentirnos con un yo que se relaciona con todo, sustentado en un cuerpo, que considera suyo, y que se complementa con una mente lineal de causa-efecto. Nos expresamos así: yo soy lector, yo tengo un libro, yo voy al cine, yo no me siento bien, yo quiero a mi madre, etc.
Creemos ser, por tanto, un yo relativo, que sirve para relacionarse y con el que nos identificamos. No vemos en nosotros nada más allá de aquel yo y en base a él discurre nuestra vida, que se llena de contenidos a los que se encadena el yo, siendo cada vez menos libre. Quiere cambios e incluso hace revoluciones; aunque vuelve a la misma situación inicial de naturaleza del yo, pero con encadenamientos más sutiles, de los que le es prácticamente imposible ya liberarse.
Aquel yo no está centrado y no es naturalmente feliz, por lo que el homínido busca la felicidad casi constantemente. Incluso imagina paraísos después de su muerte, si ha cumplido determinadas normas que le dictan las religiones, en las que se refugia su temeroso e ignorante yo. Es un absurdo querer salvarlo porque está hecho de cuerpo y de mente encadenada; retorna pues a la Tierra de donde salió, donde desaparece el yo.
Hay algo más profundo en nosotros que resucita cuando el yo se va liberando de sus cadenas y pierde el subrayado. Es el yo verdadero (Atman de la Filosofía Hindú), que es naturalmente feliz y que es libre de los condicionamientos con los que vivía yo. El yo está oculto por las tinieblas que le van envolviendo, generándose así yo. Nos dice Sry Sankaracharia, en su libro “La Joya Suprema del Discernimiento”, que aquél yo no es real, es imaginado, como se expresa en el Cuadro 6.

Cuadro 6. La irrealidad de yo con el que vivimos sin horizonte.
Podemos entonces decir solamente: Lo que me pasa, no pasa.
Sobre el yo (S. Sankaracharya en su libro):
(1) …Cuando los rayos del Sol son cubiertos por las nubes, parece que sólo las nubes existen. De igual manera, el sentimiento del yo cubre la realidad del Atman e impide la identificación con él….
(2) …Lo que está libre de nacer, de cambiar,
de declinar, de envejecer, de enfermar y de morir.
Lo que es indestructible y proyecta,
sostiene y disuelve el Universo,
Eso es Brahman (YO) y Eso eres tú (Atman o yo del discípulo).
Medita sobre Él en el loto de tu corazón….
3.2. Para mayor claridad anotamos aquí las siguientes distinciones que aparecen en el artículo
. El sistema Solar hasta Saturno es para nosotros el Cosmos Próximo. La Tierra está en él de una manera muy definida dentro del Cielo de Saturno, el cual, según las mitologías griega y romana, gobierna junto con su madre Gea, el acontecer humano. Esto ocurre después de que Saturno, de acuerdo con su madre, cortara los testículos generadores de su padre Urano. Esta conciencia planetaria junto con las de las siguientes de Neptuno y Plutón abren el Cosmos Próximo hacia el Cosmos Lejano, más allá del Sistema Solar. Así como lo hace la Conciencia Humana de las Dimensiones Personal y Social a la Dimensión Cósmica, las cuales hemos visto anteriormente. En el Cosmos Lejano y en todo se manifiesta el Alfabeto del Pensamiento.
. El yo nace y se desarrolla entre el Cielo de Saturno y la Tierra, pero sigue siendo influido celestialmente por la Conciencia Planetaria de Urano, que le es contiguo en el Sistema Solar. La tríada de Urano, Neptuno y Plutón, que forman además un conjunto con duraciones de sus órbitas respectivamente en la relación 1-2-3, se constituye en la Dimensión Cósmica de la Conciencia Humana. Se integra con las Dimensiones Personal y Social purificadas, generándose así el yo del Sistema Solar (Atman Humano).
. Aquel yo coincide con Brahman o YO CÓSMICO, que se extiende al Universo Sideral. La comprensión de otros universos o multiversos queda hoy más allá de la Conciencia Humana. Se corresponden con las descripciones del verso anterior, pero que realmente están “más allá de Brahman”; es lo que se denomina Nirguna-Brahman.
3.3. El rechazo de la Tierra al Cielo
El “Homo sapiens” quiere salir de la cárcel en la que se encuentra; pero no encuentra el camino. Realmente, no hay salida manteniéndose las características genéticas de aquel homínido, así como la naturaleza de su yo, lo que expresamos en el Cuadro 7.

Cuadro 7. La Cárcel Original del “Homo sapiens”.
En la primera figura Miguel Ángel expresa, en la Capilla Sixtina del Vaticano, que el dedo humano no recoge el mensaje que transmite el dedo cósmico creador. En la segunda se observa claramente el rechazo del Cielo por Pan, como dios terrestre, siendo manifiesto el Cielo por el Sol Creador (Apolo); aunque finalmente tiene que aceptar Pan su derrota, lo que se simboliza imponiéndole al Sol la Corona Eclíptica, que contiene los 12 Signos del Zodíaco o 12 Trabajos de Hércules (Héroe Solar). En la tercera, se ve en la foto cómo la Tierra subordina la acción del Cielo a la serpiente (imagen bíblica del Diablo), que se enrosca en el mensaje angélico. En la cuarta, se comprueba el resultado final con un homínido, que se rebela contra su origen destruyendo la acción celeste con basura cósmica, que perturba la acción planetaria en la vida humana.
3.4. La realidad humana expresada en la religión
- En el Tronco Bíblico encontramos en el Génesis, que la encarnación de Adán y de Eva, se hace con su expulsión del paraíso. Colabora el Diablo y la iniciativa de Eva, como componente femenino humano para crear. En esta versión, aceptada por judíos, cristianos y musulmanes, la encarnación en la Tierra se hace separándose del paraíso o Cielo. En éste están Yahvé-dios, el Diablo y además Adán y Eva. Todos son como mentes que se comunican en el Universo Mental, estando el Diablo, Adán y Eva aún sin encarnar.
- En la oración del Padre Nuestro del Cristianismo, tomada de los Evangelios, se dice: “…Hágase tu Voluntad, así en la Tierra como en el Cielo…”. Aparece con claridad el devenir propio de esta humanidad con separación del Cielo.
- En el Corán, Iblis (Diablo) tiene que aceptar la imposición divina de la creación humana, pero lo hace diciendo que “…Los extraviaré a todos salvo a los fieles devotos de Alá…”, el cual contesta diciendo: “…Eso es un camino recto…”.
- En el Hinduismo se afirma que vivimos bajo la ignorancia de Maya, que la componen las tres Gunas: Rajas (Impulsión), Tamas (Quietud) y Attwa (Transición); la que salva es Attwa.
4. CAUSAS ORIGINALES DE LA DECADENCIA HUMANA
Hemos aparecido en la vida formados por microsistemas atómicos integrados, pero como macrosistema dentro del Sistema Solar. Según la teoría General de Sistemas hay analogías entre sistemas, por lo que cabe pensar que el Sistema Humano recoja las características del Sistema Solar.
4.1. El Sistema Solar y su encarnación en la Tierra
Nos basamos en la antigua sabiduría
La sabiduría antigua relacionó, con gran intuición, el devenir celeste con el acontecer terrestre. Siguiendo pues su proyección de pensamiento, establecimos en el artículo anterior “Hay que levantar al cielo la mirada”. Las conciencias planetarias o dioses mitológicos, manifiestas en el Cuadro 8, encarnan en la Tierra generando y manteniendo la vida humana. Se producen, no obstante, desviaciones en ésta como consecuencia de la misma encarnación.

Cuadro 8. Las conciencias planetarias “escriben” el guion de una gran obra que nuestras mentes representan en la Tierra.
La observación directa de las conciencias planetarias encarnadas
He conocido personas, con mucha sensibilidad, que pueden saber observando directamente a un homínido, el lugar del Sol e incluso la situación de la Luna en el día de su nacimiento, sin conocer su fecha. Lo hacen simplemente a través de los rasgos físicos, de su comportamiento y de cómo se expresa el nativo, sin más. Estos coinciden, según la tradición, con las manifestaciones atribuidas a las conciencias planetarias encarnadas. ¡Lo que se piensa que es, se comprueba así que es!
Hace tiempo que yo mismo tenía aquella capacidad con gran cantidad de aciertos. Si los arquetipos planetarios son “visibles” en nosotros, esto es una prueba irrefutable de que somos su encarnación. Ahora bien hay desarraigo entre el arquetipo original y éste mismo encarnado, que es el homínido, es decir, nosotros. Aquél aumenta porque el homínido crea un yo, con el que se identifica, pero desunido del arquetipo original; el arquetipo encarnado funciona ya casi por libre y sujeto a lo terrestre.
4.2. La Psicología de C. G. Jung y la naturaleza del pensamiento
Jung enlazó la idea de arquetipo con la del dios planetario mitológico
Vamos viendo que lo que llamamos Lógica y el pensamiento lineal tienen poca cabida en la existencia real. Recordemos las profundas diferencias que hay entre la Mecánica Clásica del Macrocosmos y la Teoría Cuántica del Microcosmos.
La concepción del mundo de los antiguos sabios se fundamentaba en que la Conciencia del Sistema Solar, compuesta por Energía, Amor e Inteligencia, encarnaba en la Tierra generándose la vida y el Sistema Humano, que está contenido dentro del primero.
Están muy claras las relaciones entre el Sol, la Luna y la Tierra, pero también existen entre planetas, cuyo fenómeno es conocido como precesión planetaria. Así, por ejemplo, Neptuno fue descubierto porque se observaban perturbaciones en la órbita de Urano, supuestamente debidas a otro planeta, que fue descubierto con precisión de 1 grado.
Un paso adelante, por ejemplo, lo da la Filosofía Griega fundamentándose en que los humanos son realmente encarnación de las Conciencias Planetarias del Sistema Solar denominando dioses a aquellas Conciencias. Aquello funcionaba así, aunque la Ciencia y el Catolicismo lo rechacen actualmente.
El psiquiatra austríaco C. G. Jung reivindica aquella creencia antigua, aunque denomina arquetipos a las Conciencias Planetarias e Inconsciente Colectivo al Olimpo en el que moraban los dioses. En definitiva pues:
No somos seres humanos, somos dioses planetarios encarnados.
Las naturalezas de yo y de yo a través de Jung
Jung nos arroja una visión muy sencilla de las naturalezas de yo y de yo. Según Jung existe el Inconsciente Colectivo, en el que mora todo el posible conocimiento, lo que es análogo a la 4ª Dimensión y de lo que es una copia Internet. Aquél esta comunicado con el Inconsciente Personal, que se corresponde con yo. Finalmente éste se proyecta en el homínido generándose por extensión yo. Aquel proceso aparece destacado porque 6 segundos antes de que tomemos una decisión ya lo ha hecho el cerebro.
Son los arquetipos los que moran en el Inconsciente Colectivo, los cuales no se manifiestan mediante formulaciones lógicas, sino mediante intuiciones, fantasías, mitologías, cuentos, etc. Es muy necesario para nosotros estar abiertos a los arquetipos porque actúan a través de nuestra mente.
4.3. Desviaciones producidas como consecuencia de la encarnación celeste
Veremos seguidamente otra influencia más por la que en la misma génesis de la vida se condiciona y desvía la vida humana en el escenario terrestre. Aquí representamos, casi separados ya de las conciencias planetarias, el guion que éstas escriben y que no es escuchado propiamente por el “Homo sapiens” porque no puede hacerlo. Es necesaria su evolución al “Homo intelligentia”, que vivirá desde yo, para corregir la desviación humana.
El enfrentamiento original entre los dioses planetarios
Nuestro problema original consiste en que la Tierra es el tercer planeta del Sistema Solar, por lo que siendo las órbitas planetarias cuasicirculares alrededor del Sol, con respecto a la Tierra describen órbitas en las que avanzan y retroceden formando bellísimas figuras de arcos circulares. Por otra parte, presentan entre sí posiciones de oposición, cuadratura, conjunción, etc.
Aquello quiere decir que sus influencias se oponen, se condicionan o se conjugan, van hacia el pasado o hacia el futuro, dando lugar a las conocidas luchas y acuerdos entre los dioses mitológicos, que se trasladan como tales al pensamiento del homínido. Hay pues, lo que se podría denominar “situación caótica original” en la Tierra que trastoca nuestras vidas y que refuerzan la ignorancia del yo.
El ejemplo más sencillo de lo anterior es la conciencia de Venus, que encarna como paz, amor, unión, etc. mientras que la de Marte transmite guerra, agresividad, desintegración, etc. Los planetas correspondientes están contiguos a la Tierra en oposición a uno y a otro lado de ésta, generándose así las desviaciones de Venus, que vemos en el Cuadro 9. También, por ejemplo, la contigüidad de planetas Mercurio (Comunicación, Comercio, etc.)-Venus (sexualidad)-Tierra seguramente origina la ancestral prostitución.

Cuadro 9. Venus desviada y original.
Interpretación de Venus-Marte
Marte está situado como opuesto a Venus respecto de la Tierra. Su cualidad de Retroacción (ver AP) hace que forme una unidad virtual con la atracción de Venus, pero estando separados realmente en el Cielo; cada uno en su sitio. Así se entiende cuando Helena (Venus) pasea desnuda sin ser abordada entre los contendientes griegos.
Se dejará, no obstante, seducir por Paris, lo que es una desviación de su esencia de independencia, por lo que Venus mal encarnada en Helena influye en el desencadenamiento dela guerra de Troya. Suele ocurrir que las mujeres utilizan a Venus en su propio provecho; es por lo que se muestran sugerentes (Venus) en los anuncios de venta. Recordemos que Venus es Unión Sexual y Marte Impulso Sexual.
La Cualidad de Desintegración de Marte fundamenta la Guerra, a la que se une la paz virtual de Venus. Es cómo sienten, por tanto, la Paz (Venus) de manera distinta los pueblos enfrentados lo que origina la guerra (Marte), torpemente provocada por el político (Saturno); el guerrero solo la ejecuta. Aunque causa rechazo, la muerte de civiles, que constituyen el Pueblo, forma pues parte de la guerra, pues la mantienen con su idea de paz; se suele aceptar en cambio, con poca identificación, la muerte del guerrero.
C) EVOLUCIÓN HUMANA HACIA EL “HOMO INTELLIGENTIA”.
Nos queda ahora compendiar todo la anterior y presentar el camino para que el “Homo sapiens” evolucione hacia el “Homo intelligentia” y que acabe así su desarraigo existencial. El mundo que veo es mi propio pensamiento; si queremos un mundo nuevo, lo que tiene que mutar es la naturaleza misma de nuestro pensamiento.
5. VISIONES MÁS ALLÁ DE LA CONCIENCIA DEL “HOMO SAPIENS”
Nos vamos a referir seguidamente a la ampliación de la conciencia del “Homo sapiens”, como vía para proseguir su evolución. Posteriormente veremos cómo se puede reorientar su vida para corregir las desviaciones ya citadas, que originan su decadencia.
5.1. Consideraciones que nos orientan hacia más allá de yo
El mundo en el que se desarrolla el “Homo sapiens” es muy limitado, vamos pues a señalar tres vías que amplificarían su existencia y, por tanto, su evolución.
La primera vía: los cuatro Universos de la Conciencia potencialmente accesibles al “Homo sapiens”
. Existe el Universo Objetal, cuyos contenidos son todos los objetos que percibimos con los sentidos.
. Aquél está “enlazado” con el Universo Mental, que es accesible desde la mente, y que “alberga” los pensamientos concretos, que se tienen de los diversos objetos y de sus relaciones. Son ejemplos: la comunicación, el diálogo sin afecto, el rezo monótono, el libro de texto, el uso de las Nuevas Tecnologías, etc.
. Seguidamente “está” el Universo de Ideas, en el que se “encuentran”: los ideales y las ideas de todos los objetos, los principios matemáticos, etc. Son ejemplos: la Filosofía de la Ciencia, la poesía del “Cántico Espiritual” de Juan de la Cruz, la Mecánica Cuántica, la Concepción de algunas de las Nuevas Tecnologías, etc.
. Finalmente el Universo Intuicional es peculiarmente accesible mediante la iluminación en la Inteligencia. Se ha manifestado en muchos humanos: místicos, artistas, científicos, etc. De este universo procede el yo que se es. Son ejemplos: la Concepción de Branas y de Multiversos, la poesía “In Principium erat Verbum” de Juan de la Cruz, la Joya Suprema del Discernimiento de Sry Sancharakarya, el libro APyCS, etc.
Los tres primeros universos son considerados en la Filosofía de la Ciencia por K.R.Popper. El investigador científico observa el Universo de los Objetos y, a partir de su propia mente, establece relaciones racionales de los objetos, con los que se puebla el Universo Mental Humano. A partir de ahí, elabora tesis y principios que nutren al Universo de Ideas Humano.
Como vemos la Ciencia se detiene en las tres primeras Dimensiones de la Conciencia. No vive desde el Universo Intuicional y enseña en la Universidad sobre las bases de los Universos Objetal y Mental, que son el sustento del yo. Se obtiene así Ciencia Falsable y alumnos deformados, ambos para siempre. ¡Nos estamos haciendo un daño sadomasoquista por no ser yo!
La segunda vía: las Cuatro Dimensiones Espaciales
Nos contemplamos en un Universo de tres dimensiones espaciales, los cuales podemos representar con un sentido, que son: largo, ancho y alto. Se le añade lo que llamamos tiempo, que es escalar y que lo representamos con un número, formándose así el Universo Espacio-Tiempo, en el que el yo recrea su vida.
Pues bien, la creencia científica es que aquellas tres dimensiones y el tiempo proceden de un espacio de cuatro dimensiones. Es como si emanara del espacio tetradimensional una burbuja espacio-temporal, en la que vivimos nosotros. Se ha perdido pues la naturaleza original de la existencia real.
Vivimos con pensamientos y creencias ficticios; todo en nosotros es irreal. No existimos más allá del Universo Espacio-Tiempo. Es difícil de aceptar, pero no hay que empeñarse con la cosas de este mundo, pues todas son imaginaciones erróneas. Hay que buscar la vida real, de la que emana la naturaleza de nuestra verdadera identidad espacial.
La tercera vía: influencias de las conciencias planetarias de Urano, Neptuno y Plutón
En la actualidad nos encontramos en una tercera etapa de la Humanidad, como consecuencia de los recientes descubrimientos de Urano, Neptuno y Plutón, cuya encarnación abre una dimensión nueva en la mente humana. Ya no pienso sólo en lo que me pasa a mí, como Dimensión Personal, o en lo que acontece en mi país, como Dimensión Social, sino que el pensamiento está abierto al conjunto de los habitantes de todos los países terrestres, como Dimensión Cósmica, debido a la influencia de aquellos 3 planetas.
Aquella apertura tendría que haber sido maravillosa para la especie humana; pero no ha sido así. Ha tenido lugar sobre una base mental sociopersonal desviada de las fuerzas originales creadoras y transformadoras del Cosmos. Así, por ejemplo, ocurrió con estos tres planetas (ver el libro): Urano encarnó en el Liberalismo, el cual desvirtuó su mensaje de Conocimiento Universal; Neptuno encarnó en el Comunismo, el cual malversó su mensaje cósmico de Amor Universal; Plutón lo hizo en el Nacionalsocialismo, que malgastó su Energía Primordial.
Todas las respectivas apariciones de cada planeta con su doctrinas fueron además sincrónicas; es sorprendente, como se puede comprobar en el libro, la coincidencia de dichas fechas de aparición. Se entiende pues que sobre todo la Segunda Guerra Mundial fuera cósmicamente un absurdo metafísico, pues se enfrentaron los tres componentes de la Conciencia Cósmica: Energía-Amor-Inteligencia.
Es necesario, por tanto, para sobrevivir abrirse esencialmente a las influencias mentales y somáticas de aquellas conciencias planetarias. Si no se hace así, se multiplican los trastornos psíquicos y proliferan las enfermedades degenerativas. La evolución de la vida nos obliga: o se avanza o se desaparece.
Los dioses están comunicados con nosotros
La afirmación anterior de que los dioses se comunican con nosotros no procede de haberlo leído o escuchado, sino que está confirmado por mi propia experiencia personal. En diversas ocasiones de mi vida he experimentado dicha comunicación. No soy el autor del libro, por ejemplo, lo escribo escuchando además voces directrices que suelen sonar en mi interior; al leerlo se puede comprobar que no es obra de una mente humana, por lo que no resulta sencilla su comprensión.
5.2. La evolución de yo a yo
Distinción entre yo y yo mediante una imagen astronómica
Este es el paso más determinante que tiene que realizar la Mente Terrestre de esta humanidad del “Homo sapiens”; dejar de identificarse con los problemas exclusivamente terrestres e irá así apareciendo de forma natural yo. El tema de la Purificación de la Mente constituye una de las 4 Partes del libro APyCS, con un total de 126 páginas. Si miramos al Cuadro 6, se trata de no ser su luz refractada que se mueve con las olas y ser la incidente con la reflejada, que son estables. Se percibe entonces la dualidad de yo y de yo en el Cuadro 10.

Cuadro 10. Diferencia entre yo y yo por medio de una imagen astronómica.
La transformación de la mirada
La mirada interna cambia, se hace más limpia y la visión es más en abanico. Todo sigue en el mundo que observamos aparentemente igual, pero la óptica de nuestra mirada es sustancialmente distinta. Se comprende la totalidad sin realizar apenas análisis y los demás nos miran sin entendernos y sin poder encasillarnos como ellos quisieran, para tranquilizar así sus mentes. Posiblemente se puede ser rechazado, como el patito feo, y además incluso con agresión.
Esta nueva mente personal se refleja en la del “otro”, si también está buscando la liberación, y no es entonces tan necesario el diálogo con palabras sonoras. Éstas se ven ahora estériles, como una mentira que era doblemente aceptada. Sin percibirse apenas, la Mente Colectiva también va siendo distinta.
Silencio y ser
El cambio substancial de la mirada interna puede iniciarse, por ejemplo, con el método de meditación Zen. Al principio es la misma mente la que observa los contenidos mentales de una manera directa. Aquéllos hay que aceptarlos como son, incluso si se sienten rechazables; el yo no tiene que manipular nada, debe estar ausente. Con el transcurso del tiempo la mirada mental se reconoce como irreal y gira sobre sí misma buscando el origen de la mirada en la que ve.
Va apareciendo así nítidamente la mirada interna, que es silencio que mira a distancia lo que aparece en la mente, que se experimenta como irreal. Esta mirada no se implica en lo que en ella se ve; es multidireccional y se observan como puntos ajenos los contenidos mentales.
La mirada interna es el observador que observa lo observado, lo que se muestra trinitario. Finalmente, con ardiente deseo de liberación y Discernimiento, desaparece la trinidad irreal de observador, observación y observado, quedando únicamente el ser en sí o Atman, que es manifiesto por el humano libre de todo aquello en lo que se encadenaba.
Hay que tomar precauciones
Todo lo que se está diciendo no puede ser dirigido por el yo, porque algunas veces se sentirá molesto o en peligro, e incluso intentará engañar o disuadir. Además, sabemos que el yo es intencional, siempre que hace algo es por algo. Ser libre no es lo que quiere el yo, puesto que está hecho en base a los propios encadenamientos, que él mismo crea.
Tampoco puede ser dirigido verdaderamente por “otro cualquiera”, puesto que de hecho será su yo quien lo haga. Hay que tener cuidado con la voracidad espiritual de muchos guías, pero sobre todo con nuestro personaje del niño, que suplanta nuestra identidad, y que se va formando desde la infancia; siempre está dispuesto a entregarse a quien lo cuide, aunque sea con engaño, como suele ocurrir en las sectas.
Se ve muy bien quién es el que dirige el proceso, cuando se cuenta la experiencia a alguien. Si en el diálogo se pronuncian las palabras: “yo” o “mi guía o gurú”, lo más normal es que nos estemos engañando y que esté empeorando incluso el estado inicial. Se repite una vez más, que los verdaderos guías son el Amor a la Verdad y el Discernimiento.
Separata del libro
En la página 472 de la 4ª Parte de Cosmosociedad se dice lo siguiente:
. En la Sociedad de Consumo (SC) el yo ilusorio, que creemos ser y que nos representa, está vitalmente reprimido, pues no manifiesta la triplicidad esencial de energía-amor-inteligencia que se es.
. En la CS el ideal del hombre es Hombre, que puede decir yo con su plenitud de energía-amor-inteligencia. (Intenta tú decir así: yo. ¿Cómo te sale al decirlo? ¡Míralo bien desde tu fondo!
. El hombre de la CS se manifiesta pues así: “yo soy……… (esto o aquello)…”, pero lo dice libremente, sin encadenarse desde el interior de sí mismo con nada de “lo que cree ser”, tanto si se trata de esto como de aquello; con todo.
Realmente: yo soy YO. ¡Sin más!
5.3. Del homínido terrestre al Hombre Cósmico
Todo lo que vamos diciendo es un mismo proceso, que parte de la hominización terrestre dentro del Sistema Solar, y que sitúa al horizonte humano como parte del Cosmos.
Somos en un lugar del Cosmos
Se creía en la antigüedad, según la Teoría Geocéntrica, que la Tierra era el centro del Universo y que todo el firmamento giraba alrededor de ella. En la Edad Media, durante el Renacimiento N. Copérnico demuestra que la Tierra es un planeta más que gira alrededor del Sol, el cual es relativamente estable. Se establece un cambio de paradigma con esta Teoría Heliocéntrica, que era ya conocida, no obstante, por Aristarco de Samos en el s. III a. de. C.
Ya recientemente en 1.920 E. Hubble demuestra que el Sol no es el centro del Universo, sino que es una estrella más dentro de la Vía Láctea y que hay miles de millones de galaxias.
Resulta pues absurdo vivir con mente exclusivamente terrestre, pues nos encontramos en una parte más del Universo. Somos pues Tierra en el Cielo, en armonía, sin oposición. ¡Para evolucionar cósmicamente hay que desapegarse de los problemas exclusivamente terrestres, que tienen la huella condicionada del Cielo Planetario!
La vida en la Tierra dentro del Sistema Solar
Como hemos dicho con anterioridad, las conciencias planetarias encarnan como vida y pensamiento humanos. Ahora bien, esto se hace con todos sus condicionamientos de relación entre planetas sentidos desde la Tierra, como tercer planeta del Sistema Solar: oposición, cuadratura, conjunción, etc. Como lo anterior es invariable, las características generales de su encarnación humana también lo son. En la cultura griega se expresa esta situación como luchas, pactos, amores, etc. entre los dioses o arquetipos.
Lo anterior quiere decir que somos como somos, que es así y que será siempre así; no hay solución. Siempre buscaran, por ejemplo, la paz los países contendientes (Venus), pero vendrá acompañada de algún tipo de agresión (Marte). Si no se encuentra una paz común para ambos, la agresión del posible vencedor quedará latente y el perdedor se revolverá resucitando su lucha. También existirán siempre las violaciones (Degradación de Plutón), las religiones (Acomodación de Júpiter), las sectas (Degradación de Neptuno), la falta de entendimiento (Degradación de Mercurio), el amor entre sexos (Venus), el Egocentrismo (Terrenalización del Sol), etc.
Escribía con tristeza y rebeldía lo anterior por no ofrecer una solución, hasta que finalmente me vino, aunque pueda parecer irrealizable. Siempre es lo mismo en todo el artículo, pues la solución es siempre yo, que conlleva silencio profundo, ya que carece de enlaces, que son verdaderamente ruido mental.
Así como yo (Atman) coincide con YO UNIVERSAL (Brahman) y Dios Creador con Yahvé-dios, aquel silencio humano es SILENCIO UNIVERSAL. Todo es análogo a la música, pues las notas musicales vibran entre los silencios; sin estos no habría música.
El silencio humano pasaría pues a ser SILENCIO UNIVERSAL identificándose entonces con todo lo creado que brota de ÉSTE y desaparecerían así las dependencias planetarias. Haciendo bastante Ciencia-Ficción, podemos afirmar que el Big-bang no es como lo entendemos, sino que es una nota más de la MÚSICA UNIVERSAL que brota del SILENCIO UNIVERSAL, que posiblemente y "más ficción" esté relacionado con la Materia Obscura.
5.3. Naturaleza y Propósito de los Artículos y del Libro
Mora en ti el “Homo intelligentia” como semilla de un hombre nuevo, que espera ser liberada como la princesa del cuento, que yace hechizada en su castillo. Contiene todas tus aspiraciones de una vida mejor y diferente. Tienes tú que cuidarla y en ese empeño irás encontrando la felicidad que anhelas. Creerás así en ti y en tu vida, que la sentirás en comunión cósmica con todo lo que te rodea.
La Revolución en la Conciencia que se propone en el libro no pretende ni modificar ni mejorar las normas rechazables de esta sociedad, que es lo que sí hacen algunos “reformadores ingenuos”, pues estos absurdamente les aplican el mismo sistema de pensamiento que las ha llevado precisamente a que sean rechazables. El resultado, en este caso, es que las antiguas normas se reproducen en las nuevas, que son las mismas, pero con otro estilo. Nada cambia entonces sustancialmente y pasa como en el caleidoscopio, “en el que todas sus diferentes figuras dan vueltas y vueltas, pero están hechas siempre de los mismos cristales”.
Lo que sí se pretende con la Revolución en la Conciencia del libro “Alfabeto del Pensamiento y Cosmosociedad” y con los artículos es cambiar el enfoque y la luz de tu mirada interna, que son los que generan tu pensamiento. Será tu nuevo pensamiento el que transforme posteriormente el mundo, pues éste se ve y se construye según es el pensamiento que lo mira. Aquel nuevo pensamiento tuyo será el que transformará tu vida. No quieras ya “tomar la Bastilla”, que cambió los sujetos sociales, pero manteniendo sus diferencias: al campesino le sustituyó el proletario y al noble el burgués.
Podríamos finalmente decir: Lo que me pasa, PASA.
José Jesús Lidón Campillo.
